La calidad como valor en la salud

Hablar de Enfermería ya es sinónimo de hablar de calidad y seguridad en sus funciones. Desde Florence Nightingale se unió a la profesión sanitaria una vinculación entre el cuidado y el resultado final del tratamiento, siendo la personalización de cada una de las atenciones proporcionadas por las enfermeras imprescindible para una mejorada experiencia del paciente.

«Las leyes de la enfermedad pueden ser modificadas si comparamos tratamientos con resultados”. Florence Nightingale.

La investigación de una mejora de resultados en los tratamientos de los pacientes sitúa la calidad como valor importante en la salud -y como la salud-. Siendo la Enfermería la impulsora de esta cultura, la enfermera debe preocuparse en proporcionar esa aptitud en sus cuidados y buscar nuevas estrategias que lo evidencien, garanticen la seguridad del paciente y faciliten la creación de indicadores de evaluación.

 «La seguridad del paciente no es un destino, es un viaje». Leap.

Seguridad del Paciente

La OMS define la seguridad del paciente como la ausencia, para un paciente, de daño innecesario o daño potencial asociado a la atención sanitaria. Es evidente la responsabilidad legal y moral que conlleva esta práctica y que las enfermeras han comenzado a ejecutar en sus funciones.

La seguridad al paciente se ha convertido en un objetivo prioritario para la gestión de la misma en los Sistemas de Salud de muchos países y es hoy un referente de las nuevas y potentes competencias que asume la enfermera en su día a día, que la convierte en un campo fuertemente profesionalizado.

«Equivocarse es humano, ocultar los errores una estupidez, no aprender de ellos imperdonable». Sir Liam Donaldson.

Día Mundial de la Seguridad del Paciente

En mayo de 2019, los 194 Estados Miembros de la OMS reunidos en la 72.ª Asamblea Mundial de la Salud respaldaron el establecimiento del Día Mundial de la Seguridad del Paciente (Resolución WHA72.6), que se celebraría anualmente el 17 de septiembre, reconociendo la seguridad de los pacientes como una prioridad de salud mundial.

Desde Fuden somos conscientes de este reconocimiento y de la necesidad de esta herramienta para evitar posibles errores en nuestras funciones como enfermeras. Esta comprensión nos hizo incorporar la asignatura de «seguridad del paciente» en muchos de nuestros cursos y expertos universitarios, otorgándoles calidad y seguridad en la atención al alumno y en los conocimientos trasladados. 

La nueva realidad ha provocado la reinvención y adaptación de muchos sectores a las circunstancias presentes. En la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería queremos seguir otorgando esa seguridad al paciente y transmitiéndoles a nuestros alumnos su valor y significado. 

Os mostramos un ejemplo de práctica que llevaremos a cabo en los cursos con los alumnos. En este caso tratamos de descubrir los errores que se ocultan en esta Escape Room adaptada a un formato online, donde los alumnos pueden acceder desde sus pantallas y jugar y aprender a ser la mejor enfermera en la seguridad del paciente.

“Hay algunos pacientes a los que no podemos ayudar, pero no hay ninguno al que no podamos dañar”. Arthur Bloomfield

La seguridad del paciente durante la Covid-19

La inesperada pandemia por la Covid-19 que ha sacudido el año 2020 ha otorgado a los profesionales sanitarios un reconocimiento que hasta ahora era invisible. Este preciso año proclamado por la OMS como el año de la Enfermería ha situado a esta figura de la enfermera como imprescindible y competente en los cuidados y tratamientos en los numerosos centros adaptados a la atención de los pacientes afectados por el virus. Su profesionalización y conocimientos han permitido a la enfermera asumir cada nuevo rol que se le imponía por la necesidad de enfermeras y el alto número de pacientes a los que atender.

Sin ninguna duda, la seguridad del paciente ha sido clave en este proceso de numerosa atención y, sin embargo, se ha visto afectada por la falta de tiempo, el alto número de pacientes y la falta de personal. Si a esto le añadimos la mermada salud mental y depresiones que ha conllevado tal superación en los profesionales de enfermería, es comprensible la imposibilidad de asegurar esa calidad y efectividad en los cuidados a los que estamos acostumbrados.