El Día del Trabajador con la Enfermería 

El 1 de mayo de cada año los trabajadores celebramos nuestro día. Este día tiene su origen en la huelga sindicalista en el Chicago de 1886, un viernes 1 de mayo. Desde entonces, esta fecha se ha convertido en una reivindicación del movimiento obrero, desde la Revolución Industrial, en la que la manifestación reclamaba una jornada digna de 8 horas. Se convirtió, así, en un símbolo para el trabajador y el respeto hacia su labor y persona.

Poniendo el foco en el trabajador y el cuidado hacia este, nos adentramos en la Enfermería del Trabajo, y lo hacemos con Sonia Repullo, enfermera del trabajo en la unidad de salud laboral del hospital universitario reina Sofía de Córdoba. 

La enfermería del trabajo, una especialidad invisible

Cuando Sonia habla de su especialidad lo habla con cierta melancolía y preocupación. Lo hace por el poco reconocimiento que tiene su campo que, sin embargo, es tan fundamental como el resto de especialidades enfermeras: «Cuidamos de la salud del trabajador», decía Sonia. ¡¿Cómo no va a ser fundamental?! 

«Para nosotros lo más importante es cuidar la salud de los trabajadores, practicando unos cuidados priorizados en base a la promoción de la salud y la prevención de los riesgos del puesto de trabajo»

A pesar de que cada dos mil trabajadores se necesita un unidad de salud laboral, es una unidad desconocida, prácticamente, por la población activa. «Esta unidad se compone por el médico del trabajo y una enfermera del trabajo», nos explica Sonia.

La enfermera del trabajo no sólo hace reconocimiento médicos, como piensa la mayoría de la población. La enfermera aborda actividades de prevención, investigación e, incluso, de formación.

«El problema viene de fondo, porque en el grado de Enfermería no hay siquiera una asignatura de salud laboral. Si las enfermeras salen de su carrera sin conocer qué es la enfermería del trabajo, obviamente no cogerán esta especialidad en el EIR, única vía para convertirse en enfermera de este campo»

La voz de la enfermera

«Somos profesionales autónomos», nos comentaba Sonia, «y tenemos base para poder opinar y tener voz en los organismos públicos, sociedades científicas, colegios profesionales y otros organismos, pues muchos de los protocolos científicos tienen una base puramente de enfermería del trabajo».

Aunque cuentan con la Asociación de la Enfermería del Trabajo, Sonia nos cuenta la formación de una Asociación andaluza, ASANDET, de la que ella es miembro y que, paso a paso, investigan y luchan porque esta especialidad sea menos desconocida y más visible.