España rinde homenaje a las víctimas de la COVID-19 en una ceremonia de Estado que ha tenido lugar en el Patio de la Armería del Palacio Real de Madrid, a la que han acudido alrededor de 400 invitados, entre ellos los Reyes de España, acompañados de su hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía. El Rey Felipe VI ha inaugurado este homenaje describiendo la dificultad de esta pandemia y la lección de humanidad por parte de la sociedad durante la misma: «ha sido difícil, muy difícil. Y, sin embargo, nuestra sociedad ha dado en estos meses una lección de inmenso valor. España ha demostrado su mejor espíritu. Cuando pasen los años, recordaremos que nos hemos dado un ejemplo de civismo, de madurez, de resistencia, de compromiso con los demás».

Durante el homenaje se han sucedido diferentes actos y discursos dirigidos a familiares de fallecidos y a aquellos que se han posicionado en primera línea de batalla frente al coronavirus durante la pandemia. En este contexto, Aroa López, enfermera supervisora del servicio de Urgencias en el Hospital Universitario Vall D’Hebron, de Barcelona, ha hablado en nombre de sus compañeros y compañeras y ha agradecido a todos los que han combatido a su lado. 

 

Fuente: Diario El País

La enfermera Aroa López dedica unas palabras a la sanidad y sus profesionales

Aroa López comenzaba su discurso remarcando la tristeza de un día como éste y un acto como el vivido hoy en el Patio de la Armería del Palacio Real, homenajeando a aquellos que nos han dejado en su lucha contra la COVID-19: «ojalá nada de esto hubiese ocurrido. Ojalá yo hoy no estuviese aquí pronunciando estas palabras. Pero es un inmenso honor poder hablar en nombre de mis compañeros y compañeras«.

La enfermera enumeró cada una de las profesiones que han estado en primera línea de esta batalla, junto a ellos, los profesionales sanitarios. «Es imposible citar a todos», terminaba diciendo, pues son muchos los que han puesto su granito de arena para salir adelante y aplanar la curva.

«Hemos cubierto las necesidades básicas y emocionales y hemos sido mensajeros del último adiós»

El homenaje de Aroa López dejaba entrever en sus palabras el daño emocional que esta pandemia les ha producido: «hemos cubierto las necesidades básicas y emocionales y hemos sido mensajeros del último adiós». No hay palabras de consuelo para quien ha vivido momentos como este, en hospitales donde no había cabida ni material suficiente para esta guerra microbiana, que dejaba víctimas a su paso y miles de familias rotas, solo unidas por un móvil para despedirse.

«Quien había detrás de los EPIs no eran héroes, éramos personas que se alejaban de sus familias para protegerlas de un posible contagio»

En los últimos meses la sociedad ha visto héroes en estos profesionales, han aplaudido cada día para darles un apoyo desde la distancia y agradecimiento por lo que estaban haciendo, a pesar del dolor que conllevaba. Ante esto, la enfermera declaraba que «quien había detrás de los EPIs no eran héroes, éramos personas que se alejaban de sus familias para protegerlas de un posible contagio», y continuaba agradeciendo «de corazón los aplausos de la ciudadanía. Y quiero pedir, también de corazón, que no se olviden de aquello, respetando ahora las recomendaciones sanitarias».

 

Por una Sanidad Pública

 

En su discurso, Aroa López no se olvidaba, tampoco, de pedir para no repetir lo vivido, y pedía a los poderes públicos «que defiendan la sanidad de todos, que recuerden que no hay mejor homenaje a quienes nos dejaron que velar por nuestra salud y garantizar la dignidad de nuestras profesiones«, y les preguntaba, como reflexión, quién cuidará de nosotros si la persona que nos cuida no puede hacerlo.