Sara Lospitao es enfermera de UCI en el Hospital de Fuenlabrada. Su experiencia como profesional de enfermería en el último mes ha llegado a límites que no habría podido sospechar antes. El coronavirus les ha atacado en el corazón del hospital y donde antes había 10 camas ahora se multiplican por el número de contagios en estado grave: «Hemos pasado de tener una UCI de 10 camas a tres UCI improvisadas de 50 camas. No es sólo una carga física, si no también, emocional».

“Las cargas de trabajo de un paciente crítico son muchísimas, requiere muchas horas a pie de cama y se necesitan una experiencia y unos conocimientos específicos. Ha sido una sobrecarga de trabajo, ya no sólo física, si no también emocional”

Le preguntamos a Sara por la falta de material en el Hospital. Su respuesta era la esperada: «Ha habido momentos que demandábamos material porque no teníamos. Mientras, improvisábamos éste hasta que llegaran, por ejemplo, las mascarillas».

Uno de los temores que más traen de cabeza a los profesionales sanitarios es un posible nuevo rebrote de los contagiados y un nuevo colapso en UCI y urgencias. Por eso, queríamos saber la opinión de la enfermera sobre la nueva medida del Gobierno sobre el confinamiento, permitiendo a algunos trabajadores volver a sus puestos de trabajo, con los desplazamientos y contactos que ello supone: «Hemos dado y estamos dando el 400% de nuestra capacidad y nuestro esfuerzo. Es cierto que los ciudadanos están concienciados de las medidas de higiene que deben llevar a cabo, pero también creo que nos vamos relajando y eso puede conllevar consecuencias». Sara califica la situación que han vivido en los hospitales como un «infierno» y lo tiene claro, «no podríamos volver a sorportar un rebrote» y pide a los ciudadanos extremas las medidas de higiene y seguir las recomendaciones sanitarias.

“Hemos dado el 400% de nuestra capacidad y nuestro esfuerzo. No podríamos soportar otro infierno como el que hemos vivido, no podríamos soportar un nuevo rebrote”

Lo vivido, lo pasado, en los hospitales y otros centros de atención a los contagiados, pasará factura. Nos lo comentaba Sara en este Mejor Saber con cierta preocupación, pero también, con mucha seguridad: «cuando pase este infierno, probablemente, el daño emocional esté hecho. No puedes decirle a un paciente que todo va a salir bien, porque no lo sabes, y eso es muy doloroso», nos comentaba.

“Estamos sufriendo mucha carga emocional y buscamos herramientas para aliviarnos. Es duro, pero también hay momentos felices, como cuando extubas a un paciente tuyo. Es un chute de energía»

No podíamos terminar la entrevista sin preguntarle a Sara sobre si esta profesionalidad y firmeza con la que están llevando a cabo las enfermeras su trabajo frente al Covid-19 les labrará un nuevo futuro a la profesión. Su respuesta fue clara y rotunda: «ahora tenemos nuestro reconocimiento, pero las cosas se olvidan y pasaremos a ser los grandes olvidados de la Historia», concluye.